En Venezuela: El Dios de Pájaros y Presos

A woman feeds macaws at her apartment's balcony in Los Palos Grandes neighborhood in Caracas March 31, 2015.  REUTERS/Jorge Silva

A woman feeds macaws at her apartment’s balcony in Los Palos Grandes neighborhood in Caracas March 31, 2015. REUTERS/Jorge Silva

Algo grande se desliza por el aire frente a la ventana – azul, amarillo y rojo con el pico abierto clamoreando. Después otro, y otro; diez se convierten en cien se convierten en quizás miles. De repente Caracas está lleno de pájaros. Y no cualquier pájaro – gigantes y bellas guacamayas. Las guacamayas no son nuevas en la costa norte de Sur América; les encanta el sol, y sus aires libres, y sus enormes selvas verdosos donde viven. Pero repentinamente en la ciudad son más; haciendo sus nidos en lo alto de los edificios, asentandose sobre los cables eléctricos, y apareciendo por docenas frente a las ventanas y sobre los balcones de los residentes.

Los pájaros están trayendo belleza – y el recuerdo de que color y libertad no están perdidos para siempre.

Es fácil sentirse agobiado por la falta de color del comunismo y la oscuridad permanente de la dictadura. Una hora se convierte en dos, después en diez en una cola interminable por comida. La misma propaganda del gobierno repitiéndose en un círculo perpetuo; un intento de control total, de donde ‘totalitarismo’ deriva su nombre. Miedo. Paralizante, enardecente, enloquecedor. Miedo al futuro, por si las cosas se ponen peor; miedo al pasado – porque las memorias son más difíciles ahora, más ácidas, llenas de rencor porque nunca podremos volver a ser los que fuimos.

Es como si Dios estuviera utilizando a los pájaros para darnos un mensaje, ‘aun en la oscuridad amarga de la dictadura, Yo les estoy enviando algo bello para recordarles que Soy, que Soy bueno, y que no deberían tener miedo.’ Dios ha utilizado pájaros en el pasado – y con el mismo propósito. Para Noé, Dios utilizo una Paloma. Para Eliseo fue un cuervo. Jesús mismo utilizo un cuento sobre pájaros para recordarnos que no deberíamos preocuparnos.

Me pregunto si Leopoldo López puede ver los pájaros? O Antonio Ledezma, o Raúl Baduel hijo, o ahora Manuel Rosales? Aterrizan sobre sus ventanas? Vuelan alrededor de sus cárceles durante los tiempos limitados que los presos tienen para estar afuera? Me pregunto si estos hombres, prisioneros de conciencia de aquellos que no la tienen, toman confort en los colores? Me gustaría pensar que si, y que entienden que Dios, soberano de todos los animales, también envía pájaros en momentos de oscuridad para demostrarnos el camino y darnos coraje. Porque mis amigos necesitan el coraje – ahora quizás más que nunca.

Macaws 2

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About Joel D. Hirst

Joel D. Hirst is a novelist and a playwright, author of the recently released novel "Lords of Misrule" about jihad in the Sahara. Joel has also written "The Lieutenant of San Porfirio" and its sequel "The Burning of San Porfirio".
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One Response to En Venezuela: El Dios de Pájaros y Presos

  1. Liliana says:

    “Los pájaros están trayendo belleza – y el recuerdo de que color y libertad no están perdidos para siempre”
    Esa frase recoge la esencia de la esperanza, por un lado, y por otro la belleza de Venezuela. Es una gran reflexión la q has plasmado en tu escrito. Muchas gracias.

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